miércoles, 3 de noviembre de 2010

La fortaleza de los enfermos crónicos

¿Es posible que cayera el ángel cuando todos pensábamos que era invencible? ¿Quién es invencible? ¿Es fuerte quien no cae? ¿Es fácil luchar contra la enfermedad? ¿Avergonzarse de uno mismo?

Siempre ha estado enferma. Incluso en los mejores días, donde el sol acariciaba los minutos de sonrisas y sueños que parecían volverse realidad, ella estaba enferma. Incluso en los momentos en los que su sonrisa llenaba de paz mágica todos nuestros corazones, ella estaba enferma. En las primaveras llenas de colores, en las dulces melodías creadas desde su corazón, en las miradas que enseñaban un espíritu inocente... ella estaba enferma. Día tras día, luchando contra su enfermedad, mostrando una cara llena de color... intentando apartar de todos nosotros las sombras que en ocasiones, en sus malos momentos, la acechaban invitándola a volver a caer... Siempre enferma.

Hace algunas semanas que las batallas se han intensificado. Sus duendes mágicos se han debilitado y poco a poco parece que una bruja oscura avanza camino hacia su alma... Ahora, como antaño, su realidad se ha llenado de nuevo de sombras... y cambia de forma constantemente. ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? Le invade el miedo. Le invade la inseguridad... y la impotencia. Estaba tan bien... pero siempre ha estado enferma. ¿En quién confiar... para que no me llamen loca...? ¿Me avergüenzo?

Fuerte, débil. Caer, levantarse. Luchar, darse por vencido... NO son sinónimos. Siempre enferma... Siempre... Luchando día a día por continuar disfrutando de las melodías que se esconden en los rincones del universo... Decide que NO va a sucumbir a las sombras. Decide que NO va a darse por vencida. Decide que     NO va a dejar que piensen que es débil. Para ella, lo fácil sería abandonarse a las fuerzas que la llevan al lado oscuro... lo fácil sería dejarse llevar hasta la muerte que en ocasiones, parece el único lugar en paz... lo fácil, sería esconderse en la oscuridad mientras los fantasmas la atormentan hasta distorsionar su realidad. Pero, siempre ha estado enferma... y ya es una experta guerrera. Ha caído. Es cierto. Pero tantas batallas luchadas... sabe cómo vencer a la enfermedad. Lo sabe. Es fuerte... ya lo ha conseguido otras veces. Es fuerte... porque se ha levantado en un grito de guerra desde las mismísimas tinieblas. Lo fácil, era dejarse morir... Pero su guerrera no ha dejado aún la espada y lucha fuertemente para que sus duendes vuelvan a rodearla, para que sus miedos vuelvan a esconderse... y para volver a una realidad en la que todos sus amigos la esperamos de nuevo... impacientes porque vuelva a llenar nuestros corazones de alegrías, de dulzura... y de magia.

Siempre ha estado enferma... y siempre lo estará. Valiente es quien a pesar de ello, levanta cada día la cabeza intentando no sucumbir a las sombras. Valiente es quien se enfrenta día a día a una enfermedad a la que estará unido de por vida. Valiente es quien, a pesar de todos los obstáculos, sigue luchando por seguir respirando... cantando hermosas canciones para alejar las sombras que siempre están ahí. ¿Enferma? Sí. Y luchadora, valiente y... fuerte, también. NO va a avergonzarse. Ellos son los fuertes. Los que a pesar de las caídas, siguen luchando. Ellos son los valientes, los que a pesar de las tinieblas con las que conviven... siguen queriendo formar parte de nuestras vidas.

(Dedicado a todos aquellos enfermos crónicos que son ejemplo de superación, de sacrificio y de valentía. En especial, para mi ángel, que en breve volverá a resurgir con las más blancas alas que jamás alguien pueda imaginar. Te quiero, pequeña.)