sábado, 16 de octubre de 2010

Dos semanas en agudos

Después de dos semanas tengo muchas cosas que leer, muchas cosas que aprender, muchas cosas que memorizar... y me siento desbordada ante la cantidad de información que tengo que retener y asimilar. Empiezo las guardias de especialidad en menos de dos meses y siento que hay un pequeño reloj haciendo tic tac al mismo tiempo que me mira sonriéndome maliciosamente... Pero lo cierto es que, salvado el obstáculo de tener que vencer el contragolpe de la connotación obligatoria... una vez que empiezo a leer, me encuentro fascinada por la inmensidad de este mundo... y lo interesante que es. Ayer me sorprendí a mí misma, sentada en el despacho al lado de mi adjunto, mirando a una paciente bipolar con una episodio mixto, viviendo el momento sin pensar en la taquicardia, en los sudores, en mi dolor de estómago... en nada de estas sensaciones que a penas me dejaban disfrutar de una entrevista la primera semana. En lugar de ello, estaba tranquila, escuchando con el mayor de los intereses como aquella paciente se quejaba, con la mayor de las razones, de los millones de efectos adversos que les estaba produciendo la medicación que le habíamos puesto, y de cómo relataba su miedo a que el personal de la noche la atara en contención mecánica. Me produce tanta tristeza escucharlos llorar cuando cuentan con angustia el momento en el que los ataron... y lo difícil que es saber si el turno de la noche se pasó de la ralla, o si el paciente no es consciente del momento y en realidad era necesario... Odio atar a la gente.
Cuando salimos de la consulta la paciente nos agradeció el haberla escuchado y que fuéramos a ajustarle la medicación, gracias a la cual los objetos ya  no le hablan, para que no tuviera todos esos problemas que estaba teniendo. Fue un momento bonito, y me alegré de que mis dos semanas terminaran así, con tranquilidad por mi parte, con un adjunto que hizo alarde de empatía, y con una paciente que a pesar de los efectos adversos que le produjimos y que vamos a intentar solucionar, hace crítica de sus ideas delirantes consiguiendo dejarlas a un lado. Después de dos semanas con los nervios a flor de piel, estuve realmente cómoda. Y me encantó.

PD: para los curiosos... el objetivo de mi primer día era no marearme y no vomitar... cosa que he mantenido durante estas dos semanas y por lo que me siento enormemente orgullosa de mí misma (el que me mareara por la vacuna de la gripe, no cuenta, verdad? :P )

4 comentarios:

  1. Jajajajaja, no, tranquila, no cuenta lo de la vacuna. Me siento muy orgullosa de ti.

    Besitos!!!

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  2. Bravo por ti.. Has logrado superar la prueba con nota.
    P.d.:¿Quien no se marea por una vacuna de la gripe? Vamos eso no cuenta, de ninguna manera.
    Ánimo en tu próximo ciclo.

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  3. ENHORABUENA, la verdad que ya se sabia que todo te saldría bien...Tal i como nos lo has estado contando en otras publicaciones, se te hacía duro pero lo lograste...

    PD: Lo de la gripe muy bueno jaja

    Felicidades

    Att//: Iker

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