Hoy ha sido un día de reencuentros. Todo un día con mis amigas de la carrera. Después de siete intensos meses en Oviedo, luchando juntas por un sueño que está a punto de llegar, el volver a verlas ha sido para mí como volver a sentirme en Oviedo, a pesar de estar tomando algo en una terraza de Alicante. El lugar, perdió importancia. Sólo estábamos nosotras juntas, hablando como si estos dos meses en los que hemos estado separadas jamás hubieran existido. No sabía que las echaba tanto de menos hasta que las vi saludándome. Sus sonrisas al verme, sus abrazos sinceros a mi alrededor... son esas pequeñas cosas que te demuestran que la alegría del reencuentro es mutua. Han sido dos meses y, al estar allí, todas charlando, era como si el tiempo no hubiera podido erosionar ni un poquitito nuestra amistad. Fuimos juntas a ver hospitales, es lo que nos toca en estos tiempos. La fecha de la elección se acerca y, lo importante es poder elaborar nuestra tan esperada lista. Pero la tarde, fue nuestra. Un pequeño té en buena compañía siempre se agradece. Sobre todo, en buena compañía. Fue un momento no demasiado largo. Cada una debíamos volver a nuestros pueblos y volver a separarnos. No obstante, ese pequeño momento fue, sin lugar a dudas, el más placentero del día.
Me alegra ver que tienes tan grandes amigas.
ResponderEliminarSi es que eres como la cerveza (donde vas triunfas).
No sabía yo que habías abierto un blog. Sea como sea, te doy la bienvenida, y por supuesto te sigo!!!
ResponderEliminarAhora no tengo tiempo porque me voy para clase, pero no dudes que volveré en cuanto tenga un ratito!
Un abrazo fortísimo!!
¿Pero cómo la distancia o el tiempo van a erosionar tu amistad? Yo, cuando me reencuentro contigo después de un tiempo sin haberte visto, no sólo reafirmo lo mucho que te quiero, sino que al volverte a ver te veo más y más especial. Siempre me lo has demostrado =)
ResponderEliminarMe alegro muchísimo que pudieras disfrutar de ese momento. Esa es la verdadera esencia de la vida, que al fin y al cabo está hecha de pequeños momentos...
Pero dime, ¿quién no va a quererte a ti?
Me alegra mucho que te decidieras a abrir un blog =)
Otro abrazo aún más GRANDE que el de la anterior entrada ;)