martes, 27 de abril de 2010

Las grandes decisiones...

Siempre he tenido un grave problema con las grandes decisiones. Odio tener que elegir. Da igual lo que sea, el restaurante al que vamos a cenar... o qué especialidad médica será mi futuro. Odio cualquier tipo de decisión. Las primeras, no tienen más importancia. Pero las segundas... son grandes decisiones que marcan tu vida, y hay que tomarlas. Siempre intento que alguien tome por mí las del primer tipo, a no ser que tenga especial interés en ver una determinada película, o tenga un antojo tremendo de comida china. Las grandes decisiones hay que tomarlas por uno mismo y nadie puede ayudarte. La tensión de pensar que son una marca importante de tu camino... es lo que las hace tan difíciles.

Mi madre siempre me ha dicho, desde pequeña, que cada cual ha de responsabilizarse de sus actos y, cada día, ando más convencida de lo acertado de esa frase. Es por eso que mi especialidad, debía elegirla yo, y nadie más que yo. Si me equivoco debe ser por mis motivos y mis razones. No por las de nadie más.

El pasado día 16 era el día de mi elección. Allí estaba yo, en Madrid, dejándome llevar por el Paseo del Prado, acercándome a la estación de Atocha. Era media mañana, mi turno era por la tarde, e intentaba no pensar en la idea de que pudieran coger las plazas que yo quería. Cuando me senté en un banco, vi un cartel publicitario gigante que decía algo tal que así: "las grandes decisiones te seguirán vayas a donde vayas" Qué gran verdad la de aquel cartel... y cuánta más presión puso sobre mi cabeza!!

Llevaba tiempo meditando todas las especialidades que me gustaban. Había visitado varios hospitales, preguntado a profesionales... Y no sabía por qué me estaba preocupando ahora, si yo ya tenía hecha mi elección. El problema era... ¿Y si cogían la plaza que yo quería?

Cuando terminó el turno de la mañana, todo empeoró. Sólo me quedaba una plaza en el sitio que yo quería, y aún quedaban muchas plazas de la especialidad que había descartado porque pensaba que no me iba a quedar ninguna. ¿Qué pasaba si me cogían esa plaza? ¿Cambiaría de especialidad? Me puse como loca. Llamé a quien pude y más. Me iba a tocar elegir entre dos especialidades que me gustaban mucho... y no sabía cómo hacerlo. Información sobre los hospitales que podía elegir, conseguí pero, nadie me ayudó a decidirme. Me di cuenta cuando, ya con lágrimas en los ojos, alguien a quien le debo mucho por esto, me dijo: "La elección tiene que ser tuya. Yo no te puedo influir. Yo te veo en cualquiera de las dos". Me enfadé en un primer momento porque no había solucionado nada pero, rápidamente me di cuenta, de que era lo mejor que nadie me podría haber dicho en ese momento. Las dos cosas me gustaban. Cualquiera que fuese mi decisión, sería buena. Y obviamente, no podía dejar que nadie, absolutamente nadie, decidiera mi futuro por mí.

Mis amigas me esperaban dentro y, a un cuarto de hora para entrar a elegir mi plaza, me dijeron "Rebeca, sí o sí, ahora tienes que hacer la lista" ¿Psiquiatría o pediatría? Y entonces cerré mis ojos, detuve mi tiempo y mi mundo unos instantes para sentirme a mí misma... y lo supe. Mi elección llevaba hecha mucho tiempo, y ahora lo sabía cierto. Hice mi lista, entré en mi turno más tranquila que antes (ya tenía mi lista) y con la suerte de mi parte, nadie cogió mi plaza y hoy puedo decir que es mía. 

A partir del 20 de mayo... ya soy especialista en formación de psiquiatría.

(Gracias a todos aquellos que durante todo el tiempo que estuve divagando entre todas las especialidades posibles, estuvisteis a mi lado. Gracias por darme durante cada charla la confianza en mi que a veces yo olvido. Gracias por recordarme quién soy. Gracias por ayudarme a hacer mi lista en aquellos momentos que fueron tan difíciles para mí. Pero sobre todo, gracias por entender mejor que yo que mi futuro se forma de las grandes decisiones en mi vida que YO, y sólo yo, debo tomar. Millones de gracias, a todos)

4 comentarios:

  1. Gracias a ti, preciosa...
    No sé porqué, pero yo estaba convencida de que elegirías esa especialidad... Como dijiste: tenías esa en la cabeza cuando empezaste, y finalmente acabarás con ella, ¡y me alegro mucho por ti!
    ...Y también por mí... Ya sabes, tendrás que ir buscando algo para curarme XD... O quizá no, creo que ya empiezo a llevarme mejor con mi locura, o a sacar partido de ella (creo que la mayoría de mis escritos, dibujos, e incluso la música, salen de ella... bien dirigida, claro). Pero aunque ya te lo dije, te lo repito: creo que serás una psiquiatra estupenda. Ojalá me hubiera cruzado con alguien como tú en aquellos años, sin duda habría sido una gran luz de esperanza.

    Un abrazo fortísimo.

    P.D. Qué bonito tu comentario!! Y tan cierto... sí que es verdad que últimamente mi vida ha ido algo acelerada, creo que es normal, incluso conveniente, que de vez en cuando me den esos "parones". A este paso vas a ganarte todos los premios al mejor comentario!!

    P.P.D. Ya me han pedido uno de mis dibujos!!! Yuuupiii!!!! (Voy a tener que ir haciendo más, que ahora sólo quedan 2...)

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  2. Se me ha olvidado decirte que me encanta esa reflexión que haces sobre las grandes decisiones. Ciertamente tenemos que responsabilizarnos de ellas, porque son las que conforman nuestras vidas, nuestro futuro...
    En las tomas decisiones, casi siempre hay una decisión tercera que suele ser la peor de todas, y es la de no elegir, o postergar la decisión hasta que no nos queda más que un camino... Porque entonces no hacemos nada para cambiar nuestras vidas o para luchar por nuestro futuro, nuestros sueños...
    A mí suele asustarme tomar decisiones, pero lo hago constantemente, a menudo me equivoco (como todo el mundo), no siempre tomo la "más lógica", a veces voy a por la más arriesgada o la más descabellada, y por eso de vez en cuando me llevo algún susto... Pero también es cierto que gracias a eso puedo decir que mi vida siempre está en continuo movimiento y que no dejo hueco al aburrimiento XD
    A veces me han dicho que, más que valiente, soy un poco temeraria... pero bien, lo acepto y sé que es cierto en gran parte, pero lo más importante es que cada una de mis decisiones (tanto las acertadas como las erradas, si es que realmente pueden haber decisiones "erradas") han hecho de mí la que soy ahora, y con el paso del tiempo empiezo a coger cariño a esta loquita que soy yo =) , lo cual era impensable hace años, además, voy consiguiendo cosas que ni me imaginaba...

    Y no sé porqué me he enrollado tanto, si sólo quería decirte que me ha gustado la reflexión que haces al respecto... Será que hoy aún ando divagando...

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  3. Aaahhh!!! No puedo comentar. Voy a ver si ahora cuela.

    Bec!!! Que seguro que serás super feliz y, como ya te dije hace algunos días, es por eso por lo que te metiste en medicina, no? Era tu destino, el final del camino.

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  4. Ays, las decisiones.... Justamente, a veces, no tomamos decisiones por miedo al error, por miedo a equivocarnos, por si nos sale mal.... Y ¿qué ocurre? No pasa nada... porque la vida continua, porque tú ya has disparado, y entonces ahora ya sabes cómo ajustarlo, y de qué manera llegar mejor al centro... Creo que tendríamos que cometer más errores, muchos más, ser más arriesgados, más valientes, porque a veces, por el mero hecho de ser "sensatos", o tomar la decisión más adecuada, o más correcta... nos volvemos inmunes a nuestros sueños...

    Ahora toca nueva etapa...

    Espero que te vaya bien :P... El mundo de la mente, tiene toda la pinta de ser fascinante...:-P

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