Siempre discutían. Ayer no fue diferente. Hoy, en cambio, sólo hay silencio. El silencio de las palabras. ¿Por qué dejar que nos aterroricen? ¿Por qué dejar que se agolpen en nuestra garganta mientras, quitándonos nuestra respiración, nos desangran el alma hasta el fin? Hasta el fin... Una simple palabra que no sale, que se acomoda en nuestro interior martirizándonos... Una simple palabra que se transforma en otra más sonora y menos sincera, pero igual de simple. Se transforma en una palabra que consigue nacer para transmitir lo contrario a lo que deseamos... para no herir nuestro orgullo. ¿Orgullo? Orgullo que alimenta las falsas palabras enterrando las verdaderas y crucificándonos en nuestra cobardía.
Sí, él se mantuvo de pie, firme. Se mantuvo impasible frente a su rostro, y casi sin mirar, dijo adiós y dio media vuelta. El orgullo se mantuvo intacto mientras algo tan pequeño como las palabras "te quiero", ésas que nunca pronunció, lo destrozaron hueso a hueso, músculo a músculo, hasta llegar a arrebatarle el último suspiro, el último aliento... lleno de orgullo.
El poder de la palabra, puede llevarte al cielo en un segundo o hacer desaparecer el suelo bajo tus pies.
ResponderEliminarUn saludo
Qué triste... que en nombre del orgullo palabras tan bellas como "te quiero" (que de pequeñas no tienen nada porque son capaces de hacer girar el mundo) queden calladas.
ResponderEliminarLamentablemente muchos sacrifican palabras que llenan este mundo de amor (o lo que es aún peor: actos) en nombre del "orgullo".
Una vez escribí en una carta de amor (podría ser aplicable a cualquier tipo de amor):
"¿Cómo no iba a dar todo lo que hiciera falta por ti, incluso mi orgullo (¿qué es el orgullo, a parte de una idea efímera que no para de cambiar con la sociedad y las personas?)... por un abrazo tuyo, por tu sonrisa, tus palabras, tu calor...?"
Eso mismo: ¿qué es el orgullo al lado de algo tan grande como el amor?
Aunque ya sabes que mi manera de amar suele ser un poco loca :-)
Muchísimos besitos, preciosa.
Te quiero mucho.
TE QUIERO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarAi l'orgull! El mal que pot arribar a fer fins i tot a un mateix. No entendre mai com es pot deixar perdre una cosa tan bonica com un amor per això...
ResponderEliminarPetonets!! :-)
Que tema el de las palabras, esas que no salen en el justo momento y lo cambian todo... esas que salen cuando no deberían salir y cambian absolutamente todo también... creo que uno de los principales aprendizajes de la vida (y que nunca llegamos a aprender del todo, creo) es saber que palabra debemos decir, a quién decirsela y cuando hacerlo.
ResponderEliminarExcelente texto Rebeca...
Un beso.-
El mundo y las palabras... a mi lo que realmente me gusta es inventármelas... jajaja
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Me encanto i también tienes mucha razón un beso enorme adiós hasta otra...
ResponderEliminarAtt//: Iker
Las cosas que podrìa cambiar una palabra dicha a tiempo.
ResponderEliminarBesos