Ahora paso media hora cada mañana y cada tarde en el metro para ir a trabajar. No me importa demasiado porque lo cojo a horas tranquilas y casi siempre puedo ir hasta sentada leyendo algo. Ayer, viernes, conocí a un muchachito que me sacó una sonrisa. Llegó al vagón con una gran maleta, y se sentó en el asiento de delante. A los pocos minutos, equivalentes a un par de paradas más o menos, me hizo la típica pregunta que últimamente no dejo de oír: "perdona, ets d´aquí?" (perdona, ¿eres de aquí?). Siempre que me preguntan esto, me sonrío, y digo que no pero que a lo mejor puedo ayudar.
Me preguntó por el tiempo que tardaba en hacer un transbordo porque llegaba tarde a la estación de trenes. Le dije. "Vas just, però és possible" (Vas justo, pero es posible), le sonreí, y se quedó más tranquilo. Le miré bien la cara, los nervios... comienzos de octubre... Le pregunté que de dónde era, y me dijo que era de un pueblo de aquí al lado, me señaló la maleta y me dijo que volvía para casa para el puente. "comences la universitat, oi? el primer any?"(Empiezas la universidad, no? el primer año?). Me sonrió y me dijo que sí. Me preguntó por mi, que de dónde era, y por qué estaba allí, y me sorprendí diciendo que estudié un año aquí y me gustó tanto que decidí volver para trabajar... Me despedí de él con un "que tinguis sort i ànims que arribes d´hora" (que tengas suerte y ánimo que llegas a tiempo)
Caminé por el andén hacia la salida con una gran sonrisa. Me recordó muchísimo a mi primer año de la universidad, cuando con una gran maleta iba recorriendo todo San Juan, preguntando nerviosa a todo el mundo para encontrar la parada del bus que me llevaba a casa, seguramente con un cartel así de grande en mi frente que dijera. "sí, soy estudiante de primer año y vuelvo a casa para el fin de semana". Ahora, miraba atrás y pensaba en los siete años que han pasado desde entonces y cómo he cambiado. Y sonrío ahora porque la vida siempre da vueltas... y mira tú por dónde que ahora, soy yo la que responde a las preguntas.
A veces, es gratificante darte cuenta de estas cosas, y le agradezco a Marc, el chico del metro, haberme refrescado la memoria.
Jajajajaja, es lo que tiene ser nueva, que no sabes ni por dónde te da el aire. Pero en fin, eso se pasa y poco a poco vuelves a ser experta en las cosas cotidianas de tu vida y vuelves a vivir un poco más tranquila porque lo controlas casi todo. Que me lo digan a mi!!! La primera vez que llegué a la UA, buscando una pequeña aula en un campus enorme. Después averigua dónde diantres tienes que coger el autobús para volver a casa o dónde se come bien. En fin, toda una odisea que luego recuerdas con mucho cariño.
ResponderEliminarMuchos besos.
La verdad me ha gustado mucho jaja. El tiempo ha veces pasa tan rápido que ni te inmutas, hasta que alguien te refresca la memoria. I la verdad siempre se agradece encontrarte con personas así, que de vez en cuando te sacan esa sonrisa no?
ResponderEliminarCuídate
Att//: Iker
El mundo está lleno de respuestas. Solamente hay que mirar, y sacarle provecho a los días...
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Ay, como me gusta ir en metro, en tren o en bus.. La de cosas que se aprenden, de los demás y de uno mismo..
ResponderEliminarBesos.
Ets un sol xiqueta!
ResponderEliminarAquest post anima a qualsevol! :-)