domingo, 13 de junio de 2010

La primera guardia

Siempre imaginaba cómo sería mi primera guardia. Si me entraría el pánico y temblaría como mi primera práctica en el hospital, si mataría a alguien, si sabría reaccionar ante una urgencia... Ahora la primera guardia ya pasó y, debo reconocer, que a pesar del estrés de algunos momentos en los que tuve que hacer un gran esfuerzo para no llorar, me gustó. Ésta ha sido la primera vez que he estado yo sola ante los pacientes (aunque siempre iba corriendo después a los mayores a corroborar diagnósticos, pruebas y tratamientos). No temblaba. Siempre tenía un pequeño gusanillo en mi estómago cada vez que tenía que llamar a alguien nuevo a entrar a mi despachito... pero una vez allí, todo se volvía más fácil.
La suerte, estuve con los que van a urgencias pero pueden esperar, y eso disminuyó la tensión. Aún así, los momentos previos fueron espantosos, intentando esperar algo que no sabía cómo iba a ser. Supongo que es cierto aquello que dicen que a lo que más tememos es a lo desconocido, y lo que más curiosidad nos despierta. Empecé nerviosa tratando de, al menos, no matar a nadie, y terminé nerviosa de nuevo, intentando tratar a todos los que podía.
Recordé la primera vez que hice una historia clínica yo sola. Esta vez, volví a estar yo sola, pero sin temblar. Cada vez más cómoda. Escuchando lo que me contaba la gente, e intentando solucionar lo que les pasaba... Sin lugar a dudas, ésta es la carrera más maravillosa del mundo. Ver marchar a alguien de urgencias, que llegó horas antes asustado, angustiado y retorcido de dolor, con una sonrisa y un gracias, no tiene precio. No me importó dormir una hora escasa... Las palabras amables de los pacientes que me agradecían el haberles atendido con una sonrisa me bastaron para compensar las más de 34 horas que estuve sin dormir.
Ahora ya empiezo a andar yo sola...
... el sueño por el que tanto he luchado tiene más forma... y empieza a hacerse realidad.

4 comentarios:

  1. La verdad tienes mucha razón tiene que ser muy duro trabajar en un hospital con los nervios del ambiente con esa tranquilidad que le tienes que ofrecer a tus pacientes i el riesgo de que algo pueda salir mas la verdad eres muy valiente al enfrentarte a eso día a día

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  2. Ehhh!!! Has cambiado el aspecto del blog, aunque sigue siendo verde. Me gusta! Jajajaja.

    Me alegra un montón de que por fin hayas pasado la primera guardia sin sobresaltos y te haya gustado. No sabía que los psiquiatras pasaran consulta en horas raras... Una cosa más que aprendo!

    Muchos besitos y pásalo bien.

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  3. En este comentario no me extenderé tanto como en el anterior (creo que ya he dicho la mayor parte de lo que quería...).
    Simplemente te felicito por esa primera guardia, y porque al fin todo va tomando forma como tú dices, y empiezas a andar sola... y eso que llevas relativamente poco tiempo. Imagínate dentro de 6 meses, 1 año... Ya no habrá miedo, te sentirás mucho más segura de ti misma y más a gusto... Me alegra ver tu evolución, es maravilloso.

    Un abrazo fortísimo, y ya me despido hasta la próxima!!

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  4. Y siempre recordarás ese primer momento y agradecerías de que has evolucionado tanto y recordarás a cuántas personas pudiste ayudar... Esto es lo más lindo =)

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