martes, 1 de junio de 2010

El fin de agudos, el comienzo de infecciosas.

Empieza un nuevo mes y yo empiezo nueva rotación: un mes de enfermedades infecciosas. 

El lunes fue mi último día de toma de contacto con la unidad de agudos. Fue un día bonito, excepto por que casi vomito encima de una pobre esquizofrénica... Ahora lo pienso y no puedo evitar reirme. Dentro de nada creo que me van a reservar una habitación para mí dentro del hospital. Llevaba toda la mañana con náuseas ya... y cuando pasé por una zona que olía muy mal, no pude evitarlo. En fin, al menos llegué a tiempo al baño, y la esquizofrénica... creo que ni siquiera se enteró. Lo mejor es que además, después de vomitar mi pequeño desayuno, casi me encierran en el baño (cosas de entrar corriendo y no tener tiempo de encender la luz... y de estar en un psiquiátrico donde la mitad de las puertas se cierran con llave). Pero el día terminó bien. Pude ver al resto de los pacientes y me alegró ver que alguno que otro se va poniendo mejor y puede irse a casa con su familia con una sonrisa. Supongo que aunque pocas, a veces los psiquiatras también dan el alta. 

Y hoy... no fui yo la que la armó (había que variar un poco). Mi primera visita a una paciente estable, consciente, orientada... terminó en observación porque empezó a convulsionar y lo que estaba siendo una tranquila visita de planta se convirtió en una carrera de médicos y enfermeras para poder abrirle la vía aérea a la paciente que, con la lengua mordida, iba llenando de sangre el camisón, la almohada, la cama... Por suerte todo terminó en una anécdota y la mujer no recuerda nada de lo que pasó.

Ahora me pregunto si yo podría haber hecho más, si dejé que mi miedo a la sangre me dominara y me arrinconara en exceso... y me cuesta encontrar respuestas. Lo único que puedo pensar es que ahora que ya lo he vivido, seguro la próxima sabré mejor qué hacer. O eso espero.

En fin... mañana, será otro día.

5 comentarios:

  1. Lo importante es ir ganando experiencia, un niño no sabe andar la primera vez que logra ponerse en pie. De todas formas, si no te mareaste ya un gran logro.

    Y Bec, tu eres de esas que cuando huele mal le entran arcadas? Jajajaja, no te veía así, la verdad. A mi me pasa algunas veces, depende del olor pero nunca he llegado a vomitar, me basta con dejar de hablar y de respirar e irme a un sitio sin olores. También te digo que según el día y el estado de mi estómago, Alex se parte conmigo.

    Bueno Bec, muchos besitos y me alegro un montón de leerte tan alegre como siempre. Hasta el mes que viene!!!

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  2. Vaya, chiquita, lo tuyo sí que es grave, jajaja... ¿Cómo te lo montas? En serio, espero que estas cosas dejen de afectarte tanto y que te relajes un poco, mujer, que seguro que el estómago revuelto, los mareos y demás tendrán algo que ver con los nervios.

    Cuídate mucho, ok? Tienes que estar fuerte, centrada y saludable para ser una buena psiquiatra... para ser un buen médico, vamos... No quiero que acabes tú ocupando el lugar de alguno de tus pacientes...

    El mundo de los locos nos perderíamos a una gran persona en la que poder confiar!!!!

    Muchísimos besos y abrazos!!

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  3. P.D. Procura evitar por todos los medios vomitar ante un paciente, y mucho menos encima... Imagínate qué trauma para ellos (y probablemente también para ti...), luego huirían de ti y no podrías tratarlos...

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  4. Que vida la verdad, pero lo bueno esque siempre tienes que estar contento de lo que has echo en la vida... Pasate por mi blog Gracias adioss

    Att//: Iks$ Blogg

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  5. Hola Rebeka, yo Daniel me mandate tu un comentario y me dio una alegria imensa, tambien me llevo en el corazón disfrutalo, te recomiendo "La Piedra" primer hice

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